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Los partidos políticos como escuela de formación

Por Darío Nin
Los partidos políticos, no nacieron para formar a nadie, en nada. Los partidos políticos nacieron para aglutinar gente partidaria a una u otra “ideología” o masa de intereses, en rumbo a la toma del poder.

Los partidos nacieron en Inglaterra para defender sus posiciones en torno al poder entre los partidarios de la corona y el parlamento. (tories   whigs). En 1832 se aprobó la Reform Act en Gran Bretaña que incorpora a todos los burgueses al sufragio y esto obliga a los whigs a evolucionar hasta convertirse en el Partido Liberal. Esto lo hace crecer y es necesario organizarse mejor y crear reglas de comportamiento a lo interno, disciplina y coherencia ideológica, lo que era necesario porque había que organizar las elecciones y asegurar el poder, buscaban además y quizás como primacía generar adhesiones personales hacia los líderes. Mismo espíritu que motivo a otros partidos en Europa y América.

Tal vez uno de los vicios de la formación de estos partidos lo fue el hecho de que sólo se articulaban para las elecciones y no estaban bien cohesionados.

Mientras que, si nos vamos a Francia y la revolución francesa, allí encontramos adeptos a los Girondinos (las posiciones de los diputados de Gironda) y los Jacobinos o radicales a la república.

Al profundizar sobre los orígenes de los partidos políticos tendríamos que colegir que los partidos no tienen que enseñar nada, solo aglutinar personas para concretizar su meta de obtener o retener el poder; sin embargo, así como tuvieron que evolucionar con el tiempo, hoy los tiempos imponen otras funciones sociales a los partidos políticos.

Al analizar el proyecto de ley sobre partidos políticos, nos percatamos que el factor educación está presente en el mismo y eso lo aplaudimos. El proyecto en su artículo 9 habla de las funciones de los partidos políticos y el acápite a, expone como una de las principales funciones el Defender la democracia, la constitución y las leyes, la soberanía Nacional y la independencia de la República, los derechos humanos y la paz ciudadana. Mientras que en los acápites D y E siguen por el mismo sendero.

El acápite D establece como función de los partidos políticos el fomentar, la formación política y cívica de sus afiliados y de la ciudadanía, capacitando ciudadanos y ciudadanas para asumir responsabilidades políticas e incentivando su participación en los procesos electorales y en las instancias públicas del Estado.

En el acápite E encontramos el mandato de elaborar y ejecutar planes y programas políticos, económicos y sociales que contribuyan a solucionar los problemas nacionales en el marco de la transparencia, la honradez, responsabilidad, la justicia, equidad y solidaridad.

No hay dudas de que, si esto se cumple, los partidos políticos se convierten en una escuela de formación ciudadana y humana. El mandato no se queda ahí, porque más adelante encontramos en el acápite h de dicho proyecto, la obligación de los partidos en la promoción de la ética y los valores cívicos.

Yo voy un poco más lejos, pienso que, aunque no sea el fin de un partido político la preparación de sus miembros, adeptos o afiliados, debe ser una meta y no me refiero sólo a la preparación política, sino la preparación técnica y profesional.

Los partidos cuentan con una cantera de profesionales en todas las ramas, salud derecho, informática, ya lo he dicho, en todas las ramas , en consecuencia los partidos pueden contemplar institutos de formación en la que le den  a sus miembros la oportunidad de prepararse técnicamente, para que no estén pendientes, solo de que su partido asuma el poder  para que le beneficie con un empleo en la administración publica, ya que algún día los empleos públicos serán por  carrera, y no habrá para todos los miembros  del partido en el poder: ¿ Que se hará entonces? Recurrir a las denominadas botellas o el clientelismo para satisfacer la demanda.

Pienso que si un partido prepara a sus miembros le están enseñando a pescar y se quitaran la carga de darle el pescado permanentemente. Los adeptos, seguirán la ideología del partido por conciencia, no por necesidad. el Estado dejará de tener individuos parasitarios en la administración pública y todos absolutamente todos, contribuiremos a engrandecer la Patria.

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