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Migración Americana (1)

Por Manolo Pichardo

El hombre moderno preñó los continentes con su acción migratoria, la que dio origen a pueblos distintos moldeados de acuerdo a ambientes que crearon los fenotipos diversos, definidos antiguamente como razas, y hoy como etnias o grupos poblacionales, en razón de que, según los científicos, el concepto raza aplicada a la espacie humana no existe en términos biológicos, aunque es necesario aclarar que la palabra raza no ha desaparecido en su uso antiguo en razón de que para algunos las palabras etnia y población están más vinculada, en el caso de la primera, a cuestiones de orden cultural, y la de segunda, a características estrictamente geográficas.

Pues bien, abordado lo anterior con la idea de ir definiendo uno de los matices que colorean el tema migratorio y que veremos más adelante; y, además, con el propósito de irme acercando al tema central de este trabajo, paso a referirme a   los pueblos americanos llamados originarios, los que encontraron los europeos a su llegada en 1492, y que según la teoría más aceptada vinieron de Asia a través del estrecho de Bering. Es bueno precisar , sin embargo, que a aquella aseveración del origen único, sustentada por el investigador mexicano  Pablo Martínez y el Checo-estadounidense Alex Hrdlicka, se contrapone a la del antropólogo francés Paul Rivet, quien asegura hubo una segunda ola migratoria con rutas sobre el océano Pacífico.  La revista científica Plos Genetics, basada en una investigación internacional, cuestionando la hipótesis que se centra en el estrecho de Bering, sugiere que los primeros pobladores americanos llegaron en migraciones casi simultáneas desde diferentes lugares. Apoyándose en el análisis de la genética de  las poblaciones nativas del continente, el estudio revela que el origen geográfico de los individuos estudiados no solo es asiático, sino que detectó linaje genético de origen polinesio en Perú, además de otros desconocidos en el norte y el centro americanos.

La cuestión es que, sea que los primeros pobladores del continente hayan llegado por el estrecho de Bering, por diferentes rutas sobre el océano Pacífico o cualquier otro camino, lo cierto es que hace entre 40 a 50 mil años antes de nuestra era, estos pobladores descubrieron un nuevo territorio que, todavía a la llegada de Cristóbal Colón, seguían descubriendo, empujados por olas migratorias marcadas para la conquista de nuevos territorios, sea por vías pacíficas o violentas, desde las que emergieron pueblos que levantaron civilizaciones en las que se exploraron rutas hacia el dominio de la naturaleza con la intención de ponerla al servicio de sus necesidades.

Los más avanzados -los que incursionaron en la astronomía, la arquitectura -creando maravillas como Machu Picchu-, las matemáticas, medicina, las artes; en fin, los que crearon sociedades que, sin alcanzar el estadio civilizatorio del viejo mundo que trajo al marinero ¿genovés?, aportaron conocimiento, hermosura visual y auditiva a la humanidad- migraban en busca de nuevos horizontes estimulados por diferentes razones.

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