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Pablo Escobar: cómo murió hace 25 años y 3 de las teorías sobre quién le disparó

Colombia.- Un disparo en la cabeza concluyó con la vida de quien fue en su momento el hombre más buscado del mundo.

Sin embargo, pese a los 25 años que pasaron, todavía se discute quién apretó el gatillo para el balazo que liquidó a Pablo Emilio Escobar Gaviria.

Son varias las teorías y atribuciones que se han realizado sobre cómo fue la muerte de uno de los narcotraficantes más famosos de la historia y algunas de ellas chocan con la “versión oficial” contada por las autoridades colombianas en su momento.

El relato sostenido en ese entonces señala que fue un oficial de policía el que acribilló al entonces líder del Cartel de Medellín, sin embargo, desde otros bandos salieron narraciones tan distintas que van desde la autoría de paramilitares hasta un suicidio.

Lo que se sabe de verdad es que el famoso Pablo Escobar murió el 2 de diciembre de 1993, con 44 años recién cumplidos, en la ciudad que convirtió en su refugio y trinchera.

Un cuarto de siglo después, en BBC Mundo te contamos cómo fue la caída de quien era llamado El Patrón y que marcó a sangre y fuego una década de la historia de Colombia.

La operación se enmarca dentro del plan trazado por el procurador Jean Rodríguez para combatir con acciones concretas los delitos que se derivan de la violencia de género y que laceran la dignidad y la integridad de la mujer.

Santo Domingo.- El Ministerio Público, a través de la Procuraduría Especializada Contra el Tráfico Ilícito de Migrantes y Trata de Personas (PETT), la Fiscalía del Distrito Nacional y la Unidad de Investigación Criminal (UIC), procedió al cierre provisional de dos bares del sector de Gascue, arrestó a cuatro personas, y rescató a 33 mujeres que se presume eran víctimas de proxenetismo en esos establecimientos.

El órgano investigador explicó que fueron clausurados los bares “Satin Dolls” y “Bar la 21”, que funcionaban en el citado sector del Distrito Nacional, durante la realización de allanamientos simultáneos en ambos establecimientos.

Con relación a los detenidos, dijo que serán sometidos a la justicia y que solicitarán la imposición de medidas de coerción ante la Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente del Distrito Nacional.

Indicó que profundizan las investigaciones de este caso, al cual dijo que le han otorgado la calificación jurídica provisional de violación a los artículos 334 y 334-1 del Código Penal Dominicano, modificado por la Ley No. 24-97 sobre Violencia de Género e Intrafamiliar.

Las investigaciones preliminares establecen que las treinta y tres mujeres rescatadas presumiblemente eran mantenidas en dichos negocios para que sostuvieran relaciones sexuales con los clientes a cambio de la obtención de beneficios económicos.

El Ministerio Público resaltó que estas acciones se enmarcan dentro del plan trazado por el procurador general de la República, Jean Rodríguez, para combatir los delitos que se derivan de la violencia de género y que laceran la dignidad y la integridad de la mujer, como ocurre con el proxenetismo.

Se destaca en ese orden, que el procurador Rodríguez ha dado instrucciones precisas al Ministerio Público de todo el país para reforzar las labores de prevención y persecución de esos delitos en sus respectivas jurisdicciones y que procedan al sometimiento a la justicia de todos los implicados.

Uno de los líderes de los Pepes, Diego Murillo, un paramilitar y narcotraficante conocido como Don Berna, asegura que la bala que perfora el cráneo de Escobar la disparó su hermano.

En su libro “Así matamos al Patrón” (2014), relata su versión de las últimas horas del capo narco y asegura que él presencio su muerte.

“Sus principales colaboradores habían sido dados de baja, otros estaban en la cárcel. El mensaje que enviamos los integrantes de Los Pepes fue contundente: quien le prestara ayuda al ‘Patrón’, moriría“, narró Don Berna.

El paramilitar, quien en 2008 fue extraditado a Estados Unidos por tráfico de drogas, asegura que su organización mantuvo contactos con la policía durante toda la etapa de búsqueda de Escobar.

Añade que fueron Los Pepes quienes acorralaron y detectaron al narcotraficante más buscado del mundo y no el “Grupo de Búsqueda”.

“Sus movimientos eran lentos debido al gran sobrepeso que tenía. Subió al segundo piso, pues allí había una pequeña ventana que daba al techo de una casa vecina. Pablo corría por el techo cuando mi hermano llegó a la ventana, le apuntó y le disparó en la cabeza con su fusil M­16 calibre 5.56.”, cuenta Don Berna.
El líder paramilitar contó que más tarde, ese 2 de diciembre de 1993, la cúpula de Los Pepes festejaría lo sucedido con vino francés cosecha 1948.

Otros miembros de Los Pepes, en entrevistas a la prensa o testimonios judiciales llegaron a decir que el disparo fatal lo hizo Carlos Castaño, un conocido líder de las Autodefensas Unidas de Colombia.

3. Suicidio

Una de las frases más conocidas de Escobar es “preferimos una tumba en Colombia que una cárcel en Estados Unidos“.

Con esa consigna fue que el narco emprendió una sangrienta guerra contra el Estado Colombiano y que convirtió a Medellín en la capital mundial de los homicidios en la década del 80.

Su famoso lema también sirvió para que se sostenga la hipótesis de que el traficante se suicidó en el techo por donde intentaba huir cuando vio que no tenía escapatoria.

La teoría de que Pablo Escobar se disparó en la cabeza es apoyada por los familiares del narco, como su sobrino Nicolás Escobar, quien estuvo presente en una exhumación de los restos de su tío y, mostrando el cráneo perforado, aseguró que se trataba de un suicidio.

La esposa, María Victoria Henao, y su hijo mayor, Sebastián Marroquín, quienes publicaron libros sobre la vida del patriarca de la familia también dejaron abierta la posibilidad de que así se haya producido el deceso.

“Mi padre siempre nos dijo que el teléfono era sinónimo de muerte porque nos podían rastrear fácilmente y el día que murió nos llamó tanto, que me hace pensar que él quería que la Policía llegara y que quería morir en un combate. Es una manera también de suicidarse“, indica Marroquín, cuyo nombre original era Juan Pablo Escobar.

El funeral y entierro del exjefe del Cartel de Medellín fue acompañado por cientos de personas en Medellín, la ciudad donde se hizo poderoso, desde la que combatió con todo lo que pudo al Estado colombiano y en la que pasó escondido y enfermo sus últimos meses.

Son infinitas las historias que todavía circulan en esta urbe sobre la vida, excesos, derroches y brutalidad del hombre que fue el más buscado del mundo.

Los relatos navegan entre la leyenda y realidad y no podía ser diferente con las narraciones del día en que cayó el Patrón.

 

BBCMundo

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