Inicio Opiniones RD: ¿Rumbo a la crisis de Nicaragua y Bolivia?

RD: ¿Rumbo a la crisis de Nicaragua y Bolivia?

Vinicio Castillo Semán

Hoy es el último día del año 2018. Empezaremos el 2019 con un intento descabellado de un grupo de altos funcionarios que motorizan una acción directa de inconstitucionalidad incoada por el Partido Demócrata Popular (PDP) ante el Tribunal Superior Electoral (TSE) en contra del artículo de la Constitución de la República que, de manera taxativa le prohíbe al presidente Danilo Medina presentarse nuevamente a una repostulación presidencial para las elecciones del año 2020.

El TSE ha fi jado el próximo día 10 de enero para conocer de la acción del PDP, que en síntesis procura una rebelión abierta y franca en contra del Orden Constitucional, tanto frente al texto de la disposición transitoria vigésima de la Constitución, como a la decisión última del Tribunal Constitucional, mediante Fallo TC/0352/18, que de manera defi nitiva e irrevocable cerró cualquier posibilidad de que una acción como la planteada pudiera prosperar en ninguna instancia, ni por la vía principal directa, ni por la vía difusa.

La situación reviste extrema gravedad, ya que podría sumir al país en una crisis constitucional, política y de gobernabilidad en las próximas semanas, similar a la que hoy viven Bolivia y Nicaragua en la que sus respectivos presidentes, Evo Morales y Daniel Ortega, han instalado dictaduras disfrazadas de democracia, con la manipulación de los poderes públicos, con objetivos y norte claros de perpetuarse en el poder, suprimiendo la posibilidad de alternabilidad democrática.

La instancia del PDP en uno de sus considerandos plantea: “Que en su Convención Nacional Extraordinaria, a celebrarse el próximo 10 de marzo de 2019, proclamará al presidente actual, Danilo Medina Sánchez, como su candidato presidencial para las elecciones generales pautadas para realizarse en el año 2020, por lo que se hace de público conocimiento que éste será su candidato para las elecciones venideras”.

Como se podrá observar, la acción del PDP ante el TSE está hecha sobre la base del nombre y la participación del presidente Danilo Medina, cuyos derechos fundamentales supuestamente estarían siendo vulnerados, según el partido accionante. Esto obliga al presidente Medina a pronunciarse ante el TSE, en cuanto a que esa disparatada y truculenta acción no cuenta con su aprobación ni conocimiento previo, o si por el contrario, él la asume como propia.

Lo que está en juego, amigos lectores, con esta acción y la posibilidad de un fallo sedicioso y atentatorio contra la Constitución, es la ruptura del Orden Constitucional de la República Dominicana, que podría dar al traste con su orden democrático. Si tres jueces del TSE pueden sublevarse contra la Constitución y el poder compuesto en el Tribunal Constitucional (que ha cerrado este tema desde el punto de vista jurídico y constitucional), se le estaría dando luz verde a que cualquier sector, civil o militar, pueda hacer lo mismo y llevar de esa manera a nuestro país al abismo de la ingobernabilidad, con imprevisibles consecuencias. La Fuerza Nacional Progresista (FNP), cumpliendo con su honroso papel de defensora de la Constitución y el orden democrático de la República Dominicana, producirá una intervención voluntaria en el proceso ante el TSE y estará presente en la audiencia del próximo 10 de enero.

Iremos con la Constitución y el fallo del Tribunal Constitucional TC/0352/18 en las manos, a combatir lo que es sin dudas, un peligroso acto de sedición contra la paz pública. Este último día del año es propicio para que el presidente Danilo Medina reflexione profundamente sobre su futuro y el futuro del país. Tiene un dilema: Por un lado, la tentación de quedarse en el poder a cualquier precio, dividir su partido PLD, intentar ponerse las botas de dictador, tipo Maduro, Ortega o Evo Morales; como le están mal aconsejando algunos de sus desesperados colaboradores, que le plantean en privado que el poder no se entrega ni se renuncia, “no importa lo que haya que hacer”.

Y del otro lado, sus amigos reales (que los tiene) y que bien le aconsejan, que el camino a seguir debe ser el del respeto a la Constitución, a su juramento ante Dios en el 2015, el respeto al Acta Notarial que fi rmó junto a los miembros del Comité Político del PLD para sellar la unidad de su partido. Aquellos que le dicen que debe engrandecerse como estadista, dedicarse a terminar el año y medio que le falta a su período constitucional de la mejor manera posible, siendo un ente de consenso impulsador de grandes reformas que el país necesita.

El presidente Medina debe refl exionar hoy, último día del año, en que si escoge el camino de Ortega, Maduro y Evo Morales, el mismo que siguiera Alberto Fujimori, al intentar una segunda reelección, el país va directo a un gran colapso institucional, político y económico, en el cual históricamente él quedaría irremisiblemente hundido. Ojalá y Dios lo ilumine, por el bien de la República y de su propia suerte.

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