El maltrato a la prensa

117

Por Dalton Herrera
¿Cuándo la gente entenderá que la prensa no tiene la culpa de que usted o algún familiar suyo esté involucrado en actos deshonrosos y rastreros?

¿Cómo le hacemos entender que los periodistas, fotógrafos y camarógrafos que asisten a cubrir casos judiciales o que se embarcan en seguir el rastro a la persona donde quiera que se encuentre; no lo hacen por placer sino por deber?

¿Qué hay que hacer para que se comprenda que la prensa solo cumple con su trabajo y que los reporteros que van a la fuente no tienen nada personal contra esos acusados de cometer actos rastreros e ilícitos que lo colocan en vergüenza ante la sociedad dominicana?

Es cierto que la prensa no es infalible y estamos abierto a todas las críticas, e incluso; hasta a la más irrespetuosa e insostenible.

Pero tampoco deja de ser verdad que a pesar de todos los puntos criticables que tenemos, la prensa sigue siendo la mayor herramienta de presión que tiene el pueblo a su disposición.

Cuando los organismos de seguridad y la justicia le fallan al ciudadano de a pie, es la prensa la que ofrece sus tentáculos para que la denuncia sea escuchada.

Entender eso es adquirir tolerancia. Sin embargo, es lamentable que ciertos hechos se cometan y muchos los aplaudan…

Me explico:

Ayer dos presuntos sicarios que asesinaron a dos mujeres (una de ellas por equivocación) agredieron al fotógrafo del periódico El Caribe al romperle la cámara, y no conforme con la agresión; el delincuente se mofa cinicamente y da sus razones que lo llevaron a cometer tal bajeza; “porque me r*** a tu madre anoche”…

Este caso se suma también al de la periodista de Telemicro, quien fue insultada y amenazada por los familiares del inmaculado “empresario” Ángel Rondón, a quien le cancelaron la visa por “buena gente”.

La periodista manejó las emociones de esos dinosaurios, como bien los llamó Pedro Antonio Valdez, de manera ecuánime y educada.

Mientras ellos botaban fuego y ácido por sus bocas, ella los veía y simplemente sonreía.

Una de las Rondón hasta amenazó con romperle la boca a la periodista si seguía sonriendo (como si fue ella quien la parió). Otra la empuja y la manda a sacar del lugar de forma violenta.

Y ante todo eso, muchos chocan sus palmas y vitorean que “la prensa jode mucho” o que “ella se lo buscó”…

Es lamentable ver a mucha gente defender esos actos como si el periodista o el fotógrafo es el culpable de sus desgracias.

Decepciona bastante…