El abridor dominicano Johnny Cueto lanzó joya de pelota de dos imparables desde lo alto del montículo en trabajo de ruta completa y llevó a los Reales de Kansas City a un triunfo por 7-1 sobre los Mets de Nueva York en el segundo partido de la Serie Mundial que se disputa al mejor de siete.

La victoria, la segunda consecutiva de los Reales, pone a los campeones de la Liga Americana con la ventaja de 2-0 antes que se trasladen a seguir la serie en el Citi Field de Nueva York.

Ambos equipos no sintieron el esfuerzo del partido inaugural del Clásico de Otoño que no se decidió hasta el decimocuarto episodio cuando los Reales rompieron el empate y ganaron por 5-4 tras dos veces remontar el marcador adverso.

Esta vez todo fue mucho más fácil y rápido para los Reales con Cueto de líder desde el montículo y en sólo dos horas y 54 minutos aseguraron la victoria.

De acuerdo a las estadísticas, 15 de los últimos 16 equipos que se pusieron con ventaja de 2-0 al final de la serie se proclamaron campeones de la Serie Mundial.

En labor de la ruta completa, Cueto permitió dos imparables, la única carrera de los Mets, regaló tres pasaportes y ponchó a cuatro enemigos para acreditarse el triunfo.

El jugador superó en el duelo de abridores al derecho Jacob DeGrom, de los Mets, que pudo silenciar solo por cinco episodios a la artillería pesada de los Reales.

Al concluir su trabajo el dominicano, que en la temporada regular tuvo números 11-13 y promedio de 3.44, sumó su segundo triunfo en partidos de la fase final y dejó en 5.40 el promedio de efectividad.

En el ataque lo apoyaron el parador en corto venezolano Alcides Escobar y el primera base Eric Hosmer, que remolcaron dos carreras cada uno y volvieron a ser los grandes protagonistas de la ofensiva de los Reales como sucedió en el primer partido

Escobar viajó cinco veces a la caja de bateo y en dos ocasiones pegó de hit, produjo dos carreras y pisó una vez la registradora, además de jugar una gran defensa.

El venezolano no abandonó el protagonismo y si una noche antes conectó el primer jonrón de campo en un partido de Serie Mundial desde 1929 y remolcó una carrera, esta vez se mantuvo en esa línea y llegó a ocho remolcadas en la fase final, dejando en .364 su promedio con el bate.

El receptor venezolano Salvador Pérez también encontró una vez la pelota en cuatro duelos contra el lanzador y llegó una vez a la caja registradora para anotar una de las siete carreras de los Reales.

Por los Mets la derrota la cargó DeGrom (3-1), su primera en cuatro partidos de fase final.

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