Rendidos, vencidos y convencidos

0
85

Por Joan Leyba Mejía

El acelerado proceso de involución social y el tan cacareado, ficticio-crecimiento económico que a duras penas se refleja en los bolsillos de los come solos. La poca inversión del Estado en programas reales de asistencia ciudadana.

La no aplicación y flagrante violación de las normas. El acoso propagandístico por parte del gobierno y el exceso de mediocridad bombardeado desde la radio, la  televisión y la internet; han sido y son partes intrínsecas del envilecimiento programado que padece nuestro pueblo.

A la sociedad  dominicana de hoy día;  le han sido arrebatados el interés y la pasión y ha sucumbido ante el dominio y la voluntad de los gobiernos del PLD, que en componenda con otros sectores de poder y con estrategias de dispersión y disuasión general; construyen un espacio que reduce a la mínima expresión todo foco visible de resistencia que les haga frente en forma sistemática, a las prácticas incorrectas de los que rigen el poder.

Desencadenando una pasividad social congénita, que genera cada vez menos interés de revertir el proceso. El éxito de del gobierno y sus coludidos; descansa en la desmoralización de periodistas y comunicadores, que a fuerza de un individualismo rancio y a veces obligados por el patrón; obvian; la sagrada naturaleza de un oficio tan elemental para el sostenimiento de la democracia, como lo es, el arte de informar.

Jugando a desmemoriar un pueblo acostumbrado a pasar factura, al que probablemente dirán, en medio la agonía aquella frase que catapultó a -Danilo Medina-, la única con que no mintió a la ciudadanía: – El Estado me venció-.

Definitivamente los ha vencido la cobardía, la avaricia y el descaro. Y habrán de pagar muy alto el precio de la traición al conjunto social que de vez en cuando llamamos pueblo. Algunos dirán que nunca dijeron nada a favor, mucho menos en contra.

Queriendo negar el compromiso asumido con el poder e ignorando tal vez que: “Se traiciona por acción u omisión  y la vida de un hombre no se mide por un solo hecho, así sea el más ruin o altruista”. – Judas Izcariote.- según Git Manuel Castillo.

Los dominicanos padecemos: hambre, enfermedades, desgracias familiares, educación deficiente, inseguridad ciudadana, abusos de poder, etc. Nos roban nuestros impuestos, carecemos de representación y nos niegan los derechos fundamentales.

Con todo y eso, producto de la desnaturalización de la realidad, que se traduce en ignorancia profunda; orquestada por el gobierno y la canallada de los que hacemos uso de los medios de comunicación, todavía la mayoría de nosotros estamos convencido de haber perdido la batalla frente a todo acto indecoroso.

Dicha convicción; es producto de una moral colectiva en picada, con el auspicio, como ya dijimos, de poderes y poderosos que aumentan sus ganancias con el dolor y la desgracia ajena y cuya única misión es mantenernos a unos y a otros en estado inercia ideológica. Con la sabida conciencia de que el día que despertemos de una buena vez y por todas. Exigiremos que nos sea pagada la deuda social acumulada y devuelta la tranquilidad y la paz social. Y con ello, jamás nos podrán tener como ahora: rendidos, vencidos, convencidos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

No hay comentarios

Dejar respuesta