Transfuguismo degrada la polÍtica

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Santo Domingo.- El descarrilamiento y cambio de chaquetas entre los políticos dominicanos principalmente de los partidos de la Liberación Dominicana, Revolucionario Moderno y Revolucionario Dominicano, será al final de las elecciones venideras un tema de estudio.

Por donde quiera que se vea, el problema delata una degradación política y moral que quizás no tenga antecedentes, porque en la mayoría de los casos priman las consideraciones particulares de qué le reditúa al candidato que se muda de un partido.

Lo que ocurre entre el PRD y el PRM era previsible en cuanto a que para constituir el segundo partido, los líderes del viejo perdieron masa de dirigentes, cuadros y militantes, atraídos por el ex presidente Mejía y su aliado el candidato Luis Abinader.

Muchos creyeron que el tránsito entre esas dos agrupaciones era cuestión de tiempo no obstante que el PRM, que postula a Abinader, pero con Mejía como el líder detrás de su poltrona, es un partido nuevo que acaba de cumplir el primer aniversario.

Cuando en noviembre pasado renunció del PRM el ex vocero del presidente Mejía, Héctor Guzmán, porque no le cumplieron la promesa de postularlo como diputado nacional, la noticia cayó como un balde de agua helada sobre la flamante candidatura de Abinader.

Guzmán fue durante años el vocero de Mejía para todos los fines, un hombre importante en su círculo que atesoró muchos secretos e intimidades del PRM, que ahora con su reciente paso de regreso al PRD, estarán a la disposición de su dirigencia.

Esos secretos irán sin escala al bando reeleccionista, que si bien conoce los tejemanejes entre los dos partidos y ven el triunfo del presidente Medina como una cuestión de esperar hasta el 15 de mayo, no van a desdeñar obtener muchas informaciones.HectorguzmanPRD620x412

Cuando Guzmán salió del PRM sugirió que en el futuro tomaría una acción porque después de tantos años en la política no iba a sentarse tranquilamente en su casa a observar el panorama. De inmediato comenzaron las tratativas para que retornara al PRD.

Tras el apoyo de ese último partido al presidente Medina, a Guzmán se le encargó convencer al grupo La Maquinaria seguidor de Mejía, en Nueva York, para que diera el paso y se uniera a la causa reeleccionista.

Antes que Guzmán volvieron al PRD otros dirigentes y ex legisladores volvieron de manos del presidente del partido, Vargas Maldonado, quien se ha fortalecido aunque penda sobre su cabeza la denuncia del transfuguismo y de uso de recursos económicos.

En el PRD se espera con ansiedad qué hará el antiguo alcalde de Santo Domingo, Rafael Suberví Bonilla, un viejo roble del partido, a quien el PRM le negó la candidatura municipal favoreciendo al novicio David Collado, conocido como el emprendedor.

El caso del PLD
La renuncia del PLD la semana pasada del ex síndico de San Cristóbal, José Montás, quien en corto tiempo anunció su salida de la organización y negoció la candidatura a alcalde de San Cristóbal por el PRM, llamó considerablemente la atención.

Montás, el menos afortunado como intelectual de los cuatro hermanos Montás, de San Cristóbal, todos bien apoltronados en el gobierno desde los primeros días del doctor Fernández, rompió no solo con su partido, sino con su acomodada familia.

El político había perdido la candidatura a la alcaldía de San Cristóbal a manos de Nelson Guillén, originalmente periodista como su colega renunciante y con el back ground de que dirigió medios y ha sido diputado de la provincia por el PLD.

Internamente el PLD se cubrió de vergüenza en las elecciones pasadas cuando Montás perdió de un novato, Raúl Mondesí, cuya fama devenía de su foja como pelotero en las Grandes Ligas y por haber cambiado la chaqueta partidaria con relativa facilidad.

Para Montás la pérdida de la candidatura ha significado que el PLD lo considera que fue un mal alcalde de esa ciudad. Al renunciar de su partido, dejó atrás las tantas enseñanzas que aprendió desde los círculos de estudio y los consejos de su hermano mayor.

Temístocles Montás, el hermano mayor de José, un político a quien no quieren ni dentro ni fuera del PLD porque es el portador de malas noticias económicas, no se da por aludido de su situación y desaprobó el gesto del pariente pidiéndole que regresara.

El hermano en rebeldía recordará, frente al consejo de que retorne al PLD, que Montás, “dueño” del ministerio de Economía y Planificación, denunció al ex presidente Fernández como ningún otro cuando se debatía cuál sería el candidato presidencial.

UN DEEBATE QUE LUCE CADA VEZ MAS LEJOS
El candidato del PRM, Abinader, exigió la semana pasada un debate con el presidente Medina, quien nunca ha respondido sus acusaciones y posiblemente consideraría rebajarse de status el ir a carearse en televisión con un candidato que estima en desventaja.

Medina ni siquiera ha concedido una rueda de prensa organizada donde se le cuestione sobre los temas nacionales. Ha hablado con los directores de medios de manera privada y con los reporteros ocasionalmente y utilizando frases monosilábicas.

La creencia general dentro de su régimen es que los promotores de un debate entre los candidatos Medina y Abinader se quedarán con sus deseos, aparte de que al país le convenga una confrontación entre los dos políticos para conocer mejor sus programas.

Abinader presentó la semana pasada un champú y un rinse de pelo preparado por el maestro de la peluquería, Járico Jáspe, a quien el candidato había juramentado en fecha reciente. El destino sería conquistar al creciente mundo de peluqueras y peluqueros.

Lo malo de los relucientes productos con la foto de Abinader es que se trataría de una mercancía estacional cuyo éxito dependerá de que el político del PRM gane las elecciones. Si las perdiera, las peluqueras y peluqueros la retirarán de sus estantes.