Por Darwin Feliz Matos
Santo Domingo Este. – En un municipio donde abundan las calles intransitables, los vertederos improvisados, la falta de iluminación y una creciente demanda por servicios básicos, el Ayuntamiento de Santo Domingo Este (ASDE), encabezado por el alcalde Dio Astacio, ha generado controversia al pretender destinar RD$1,550,000.00 para la producción de un spot televisivo bajo el concepto de “promover el desarrollo del municipio”.
El proyecto, registrado como una compra menor en el portal de contrataciones públicas, contemplaba la producción y rodaje del comercial en un circuito cerrado, con nómina de personal incluida y el uso de pantallas LED. Aunque el proceso fue cerrado sin adjudicar —por ahora—, el intento de justificar un gasto de tal magnitud para una acción promocional ha levantado serias críticas.
¿Una marca ciudad o un capricho de imagen?
Desde que asumió el cargo, el alcalde Astacio ha mostrado interés en proyectar una “marca ciudad” para Santo Domingo Este, sin embargo, diversos sectores cuestionan si esta es una prioridad en un territorio marcado por necesidades urgentes y estructurales.
“Es una burla al sentido común. ¿Cómo se piensa gastar más de un millón y medio en un comercial cuando hay barrios enteros sin agua potable, sin aceras ni contenes, y con vertederos que amenazan la salud pública?”, se cuestiona un dirigente comunitario del sector Los Mina, quien pidió anonimato.
Contrastes que duelen
Lo que para la administración municipal parece una inversión en «imagen», para muchos ciudadanos es un lujo innecesario. En sectores como La Toronja, Maquiteria y Los Frailes, Cancino Adentro, El Tamarindo, los residentes claman por asfaltado, alumbrado público y recogida de basura eficiente. Mientras tanto, se planifica un spot con lenguaje corporativo que pocos vecinos llegarán a ver… o entender.
El proceso, aunque no adjudicado, fue canalizado a través del Departamento de Compras del ASDE. La falta de transparencia en torno al contenido del spot, su duración, enfoque y real alcance refuerza la percepción de que se trata más de un capricho mediático que de una acción de verdadero impacto colectivo.
¿Desarrollo para quién?
La ambigüedad con que se presenta la finalidad del comercial —“promover el desarrollo”— deja más preguntas que respuestas. ¿A qué se refiere la administración con desarrollo? ¿Qué indicadores miden el impacto de un spot frente a las demandas comunitarias?
La administración de Dio Astacio, que se vendió como una propuesta de cambio y eficiencia, comienza a recibir los embates de una ciudadanía más crítica, que no se deja deslumbrar por luces de pantalla, sino que exige soluciones concretas.








