Un plan repudiable

Algo huele mal. El ambiente está muy enrarecido. La incertidumbre halla terreno fértil en discursos gubernamentales ambiguos. El plan de enajenación de las tierras del Prodevaj viene desde el gobierno de Danilo Medina.

Por Tony Pérez
Alguiendesafina en la orquesta. El 22 de enero de 2021, el presidente Luis Abinader emitió el decreto 38 para modificar el 668 de 2009 (gestión de Leonel Fernández) que creó el Proyecto de Desarrollo del Valle de Juancho (Prodevaj), compartido por Barahona y Pedernales. Entre ellos, el que quita su control al Ministerio Administrativo de la Presidencia y lo transfiere al Ministerio de Agricultura.

El artículo 5 modifica el párrafo IV del artículo 8 del anterior decreto, para que en lo adelante diga: “El Consejo remitirá al Ministerio de Agricultura un presupuesto de los proyectos que ejecuta, con la finalidad de que sean insertados en el Presupuesto Nacional”.

En el 6 se establece: “Se transfieren todos los activos y pasivos del Proyecto de Desarrollo Agropecuario Valle de Juancho (Prodevaj) al Ministerio de Agricultura”.

El 7: “Se mantiene la vigencia del resto de los artículos del decreto 668 del 4 de septiembre de 2009”.

El 8 consigna que el decreto 374-10, que integra el Consejo Directivo de Prodevaj, del 26 de julio de 2010, mantiene su vigencia. Y el 9, ordena enviar el decreto 38 a todas las instituciones, para fines de ejecución.

A juzgar por las letras de la orden ejecutiva que actualiza y refrenda el que fundó al Prodevaj en 2009, el presidente Luis Abinader sigue en sintonía con su discurso de incentivar a los pequeños agricultores del sur profundopara incrementar la producción agropecuaria y venderla a los hoteles turísticos que serán construidos en la provincia Pedernales, ya sea con alianzas público-privadas, o el Gobierno solo. Excelente.

Pero desde su misma casa se han empecinado en borrar la confianza que, hasta ahora, él ha construido entre los pedernalenses a base de iniciativas en curso, como los avances en el Proyecto de Desarrollo Turístico de Pedernales, la interconexión al sistema eléctrico nacional, el reclutamiento de personal para el reclamado sistema de emergencia 9-1-1 y la extensión de la línea de fibra óptica para convertir la provincia en un Destino Inteligente.

A la par que el mandatario renueva el soporte legal del proyecto bananero y de otros rubros, aparentemente, para agilizar su implementación, los máximos ejecutivos del Instituto Agrario Dominicano (IAD) y el Consejo Estatal del Azúcar (CEA), Danilo del Rosario y César Cedeño, activan con vehemencia por su disolución. Buscan afanosos armar todas las piezas para lograr otro decreto que elimine de cuajo el 668-09 (Prodevaj).

Durante una reunión efectuada el sábado 13 en Juancho, fríamente, ante autoridades locales sorprendidas, emplazaron a los parceleros para que, en no más de un mes, “arrienden” las tierras al Consorcio Azucarero Central (CAC), so pena de quedarse solos y sin apoyo del Gobierno. Han dicho que actúan por orden del presidente.

Todo lo contrario a lo informado el 26 de agosto de 2020 y enero de 2021 por el entonces director del IAD, Leonardo Faña. El funcionario había ofrecido saneamiento del proyecto (Parcelas AC-511 y 530), rehabilitación de las instalaciones y la oficina; reacondicionamiento del canal Nizaíto, para sembrar plátano, yuca, guineo, batata; nunca caña. Según él, el presidente Abinader nada haría que dañe a los pequeños agricultores.

El Prodevaj fue creado para aprovechar el potencial del canal interprovincial Nizaíto, construido por el gobierno de Joaquín Balaguer, en 1994, con capacidad de riego para unas 4 mil hectáreas (64,000 tareas para producción agrícola y ganadera). Y aprovechar un moderno sistema de riego por goteo desde el canal, construido por los gobiernos dominicano y español para irrigar 18 mil tareas que serían sembradas de productos de alto consumo nacional. Hay 12 mil en secano.

Es un proyecto asociativo de tres fincas de 6 mil tareas cada una, divididas en bloques de 500 con 32 parceleros cada uno. Cada finca contempla una laguna para 46 millones de galones de agua, que sería enviada a las plantaciones por un sistema de bombas de mando.

Ambicioso, pero la corrupción y la falta de seguimiento oficial le han azarado la existencia.

Algo huele mal. El ambiente está muy enrarecido. La incertidumbre halla terreno fértil en discursos gubernamentales ambiguos. El plan de enajenación de las tierras del Prodevaj viene desde el gobierno de Danilo Medina (2016-2020). Y cobra fuerza.

La recién formada Dirección General de Alianzas Público-Privadas (DGAPP) no tiene que ver con el tema, ha confirmado su director general Sigmund Freund Mena. La gobernadora, la diputada, el diputado, el senador, los alcaldes de Oviedo y Juancho, oficialistas y opositores, favorecen el relanzamiento del proyecto agrícola en manos de los parceleros, para satisfacer la demanda de productos del campo que tendrán los hoteles turísticos.

Si el CAC-Ingenio Barahona lograra su objetivo, sembraría cañas, pero dicen que también plátanos y otros productos para vender al mercado turístico potencial. Y en las superficies rocosas, tal vez edificaría hoteles, restaurantes y atractivos en vista de la cercanía a la laguna y las playas de Oviedo, y de los ríos y playas de Paraíso.

Sólo que ese consorcio edificaría su éxito lejos de la ética; sobre una zapata de parceleros adormecidos por la inoculación de promesas de bienestar eterno. Hombres desesperanzados y con escasa conciencia crítica, no advierten que les cambian “espejitos por oro”.

Un gran crimen que -se espera- el presidente Abinader pare en seco con dos o tres palabras y un golpe duro sobre la mesa

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