República Dominicana amaneció este miércoles con amplias inundaciones, vehículos arrastrados, viviendas afectadas y daños en infraestructuras. Las autoridades confirmaron la muerte de una niña.
Santo Domingo.– El presidente Luis Abinader afirmó este miércoles que ningún sistema de drenaje pluvial está preparado para soportar lluvias de entre 300 y 400 milímetros, en medio de las severas inundaciones que han impactado gran parte del territorio nacional, incluyendo el Gran Santo Domingo, donde una niña perdió la vida y miles de viviendas resultaron afectadas.
“Cuando hay una cantidad de 300 y 400 milímetros de lluvias, no hay sistema de drenaje pluvial que resista en ninguna parte del mundo”, expresó el mandatario.
Abinader ofreció estas declaraciones durante una rueda de prensa en la sede del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), donde explicó que este tipo de fenómenos son “especiales” y están vinculados al cambio climático.
El jefe de Estado destacó que las precipitaciones no fueron uniformes: mientras en la zona oeste de la capital se concentraron los mayores volúmenes de lluvia, en Santo Domingo Este apenas se registraron entre 30 y 40 milímetros.
El país despertó con escenas de caos: calles anegadas, vehículos arrastrados por las corrientes, viviendas dañadas y estructuras colapsadas. Entre las víctimas se confirmó la muerte de una niña de dos años en Santo Domingo Oeste, luego de que una pared colapsara sobre su vivienda, según informó la Cruz Roja.
Abinader aseguró que desde la madrugada el Gobierno activó los organismos de respuesta para proteger vidas humanas y asistir a los afectados. Indicó que brigadas oficiales distribuyen alimentos crudos y cocidos, y que se ofrecerá apoyo inmediato a las familias en condiciones vulnerables.
Las zonas más impactadas incluyen sectores del Distrito Nacional, Santo Domingo Oeste, Los Alcarrizos, Pedro Brand y Santo Domingo Norte.
El director del COE, Juan Méndez García, sostuvo que el volumen de agua registrado hace imposible su canalización a través del sistema de drenaje del país.
“No hay suelo que pueda absorber esa cantidad de agua, ni alcantarillado que pueda conducirla”, explicó. Añadió que estos eventos son difíciles de prever debido a los efectos del cambio climático.
Según datos de la Cruz Roja, unas 1,124 viviendas resultaron afectadas en el Gran Santo Domingo y 2,700 en la provincia de San Cristóbal. Además, alrededor de 250,000 familias se encuentran expuestas a inundaciones.
Ante la situación, el Gobierno suspendió la docencia, ordenó la reducción de labores e instó a implementar el teletrabajo mientras persistan las lluvias.





