Agente hallada muerta en Embajada era hostigada por encargado de seguridad, según familiares

Piden que se investigue el hecho

Santo Domingo.- Familiares de la sargento mayor de la Policía Nacional, que la tarde de ayer se habría suicidado de un disparo en la cabeza en un baño de la Embajada de Estados Unidos, dicen que esta había pedido ser trasladada de ese lugar porque se sentía hostigada por el encargado de seguridad.

Kelvin Montero Montero, hermano de Anny Montero Montero, de 33 años, dijo que esta le había manifestado que esa situación que mantenía con su superior al que no identifican la tenía desesperada y exigen sea investigado.

Anny, quien estaba adscrita a la Dirección General de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett), fue definida como una mujer alegre y trabajadora y dice que incluso ayer a pocas horas de su muerte mantenía el entusiasmo y sonrisa que le caracterizaba.

Melkin cuenta que el viernes fue a recoger al trabajo a Anny, de 33 años, como acostumbraba a hacer todos los días, pero momentos antes de arrancar esta le pidió que esperara mientras iba al cajero del trabajo a retirar dinero para esa noche preparar un sancocho.

Sin embargo, viendo que los minutos corrían y su hermana no regresaba, Melkin se apresuró a la entrada de la embajada, presintiendo que algo malo había ocurrido. Fue entonces que se encontró con un «corre corre»  y al preguntar qué estaba pasando recibió la trágica noticia.

“Ella me llamó ayer a las 4:00 de la tarde y me dijo manito vamos para mi casa para que hagamos un sancocho, muy contenta, muy alegre, normal, como ella ha sido siempre, entonces hora y media después me llamó mi hermano que va a buscarla siempre, porque vive con ella y me dice que ella le dijo vengo ahora, que voy a sacar un dinero al cajero; y en vez de coger para el cajero fue al baño y ahí hizo lo que hizo”, dijo visiblemente afectado por el hecho.

“Yo no encuentro explicación porque una mujer profesional, licenciada en psicología, vamos a decir no tenia ningún problema económico, no sé, no le encuentro una explicación”, expresa Kelvin Montero.

Anny era la única hembra de siete hermanos oriundos de San Juan. Dejó en la orfandad a un niño de siete años.

La sargento Montero, quien tenía más de 10 años trabajando para la Digesett, y se había graduado de psicología clínica hace un año, fue definida por familiares como una mujer excepcional y bondadosa.

«Yo no tengo palabras para describir la gran persona que era mi hermana. Ella era mi amiga, mi consejera, mi confidente, yo sinceramente tengo tantas cosas buenas para describirla que no sé por dónde empezar. Para mí era la mejor persona que ha existido», así la describió Kelvin entre lágrimas y con la voz entrecortada.

Los restos de Anny están siendo velados en la funeraria Blandino de la avenida Sabana Larga, Santo Domingo Este, y serán sepultados mañana en el cementerio municipal de Boca Chica.

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