Madrid, España.– En medio del bullicio constante de Fitur 2026, donde los idiomas se mezclan y las agendas no conceden tregua, la República Dominicana vuelve a ocupar un lugar de protagonismo. Al frente de la delegación dominicana —integrada por hoteleros, banqueros, funcionarios y empresarios— está el ministro de Turismo, David Collado, quien camina el recinto ferial con la seguridad de quien sabe que representa a una industria que se ha convertido en uno de los principales pilares económicos del país.
La feria abrió oficialmente ayer en Madrid y, desde entonces, la agenda del ministro ha sido intensa: presentaciones multitudinarias, entrevistas con medios internacionales y reuniones a distintos niveles. En uno de esos espacios, Collado confirmó que permanecerá un año más al frente del Ministerio de Turismo, anuncio que sirve de punto de partida para reflexionar sobre lo logrado y lo que aún queda por consolidar.
“Lo que funciona y da buenos resultados se mejora, pero no se cambia”, afirma con tono sereno. A su juicio, la política turística dominicana de los últimos cinco años ha sido exitosa, no por discurso, sino por resultados visibles. “Lo dicen los hechos, los actores privados y los visitantes que regresan cada año”, subraya. Su meta, asegura, es fortalecer lo alcanzado, proteger la imagen del país y garantizar que el turismo siga creciendo, compitiendo y generando riqueza. “Debemos velar por nuestra cultura, nuestros valores y porque el turismo sea cada vez más entendido, en todo su valor, por la sociedad dominicana”, añade.
Mirar atrás, admite, es inevitable cuando el horizonte inmediato se acorta. Evalúa su gestión con satisfacción, pero también con sentido crítico. Recuerda que el sector tuvo que enfrentar la crisis más profunda del último siglo: la pandemia del covid-19. “Fue una gran lección”, dice, una experiencia que obligó a reinventar estrategias y a fortalecer alianzas. Para Collado, uno de los mayores logros ha sido la sintonía entre el sector público y el privado. “Hombro con hombro trabajamos por el bien del país”, resume, reconociendo el respaldo del presidente Luis Abinader como pieza clave de ese proceso.
Sobre la convivencia entre la política y la función pública, el ministro no traza fronteras. “En ambas debe primar la vocación de servicio”, sostiene. Se define como político por convicción y como funcionario por compromiso, guiado por la eficiencia, el trabajo honrado y el esfuerzo constante.
Esta edición de Fitur ha estado marcada por un tono de prudencia debido al reciente accidente ferroviario en España. Collado no esquiva el momento y expresa su solidaridad con el pueblo español y las víctimas. Prefiere dejar en manos de empresarios y ejecutivos bancarios el balance económico de la feria, mientras él se enfoca en los avances concretos: mayor conectividad aérea, compromisos de nuevas inversiones, contactos estratégicos y una promoción sólida del país. “Hoy la República Dominicana es reconocida como una potencia turística mundial”, afirma, tras decenas de reuniones con turoperadores, aerolíneas y agentes de viajes. “Yo he venido aquí a trabajar, que es lo que sé hacer”.
Como anuncio clave, el ministro reveló que este año abrirán cinco grandes hoteles de cadenas internacionales en Miches, con una inversión que supera los 1,000 millones de dólares, una señal clara de la confianza que sigue despertando el destino dominicano.
En los pasillos de Fitur, mientras la feria avanza, Collado deja un mensaje que va más allá de cifras y récords: el turismo no es solo una industria, es una responsabilidad colectiva que debe ser comprendida y cuidada. Porque, al final, en ese entendimiento se juega buena parte del futuro del país.





