El cargamento de 640.000 tests había sido vendido por la compañía china Shenzhen Bioeasy para reemplazar el primer lote de 58.000 kits, que el gobierno de Pedro Sánchez había considerado demasiado inexactos para ser usados. Pero el segundo lote resultó igual que el primero./arc-anglerfish-arc2-prod-infobae.s3.amazonaws.com/public/AAMHI2JFPVF2HE6QWZ3ISB5P7E.jpg)
El gobierno de España rechazó una vez más los kits de pruebas de coronavirus que le encargó a China, después de comprobar que el segundo lote también era defectuoso al igual que el primero.
El cargamento de 640.000 tests había sido vendido por la compañía china Shenzhen Bioeasy para reemplazar el primer lote de 58.000 kits, que el gobierno de Pedro Sánchez había considerado demasiado inexactos para ser usados para diagnosticar a los pacientes. Según el diario El País, el Ministerio de Salud de España confirmó este miércoles que ahora está buscando un reembolso por el segundo pedido.
El problema con los kits de pruebas es que no eran lo suficientemente sensibles, lo que significa que había una posibilidad de que no detectaran el COVID-19 en una persona que ya tenía la infección. De acuerdo con El País, Bioeasy envió una muestra de los nuevos kits para que sean analizados en el Instituto de Salud Carlos III de Madrid y resultaron ser defectuosos, lo que llevó a España a cancelar todo el pedido. No está claro el costo del pedido.
Del total de tests enviados por Bioeasy, España se vio obligado a devolver 58.000 de ellos a fines de marzo.





