Santo Domingo.- La ministra de la Mujer Janet Camilo reclamó la aprobación de una Ley de Partidos Políticos en la que se cumpla con el mandato constitucional de la participación femenina en un 50% de las posiciones, tanto dentro de las organizaciones como en los cargos electorales, por lo que pidió a los líderes de las organizaciones políticas que no impidan la aprobación de la pieza.
Camilo demandó de los legisladores asumir una posición de madurez y proclamar una legislación que ofrezca y haga cumplir las garantías jurídicas para que las mujeres logren una inserción plena en la actividad política dominicana , bajo el principio de igualdad que ordena la Constitución.
Camilo resaltó que la paridad y la equidad son requisitos esenciales que garantizan el adecuado funcionamiento de la democracia y en ese sentido pidió a los legisladores tomar en cuenta los temas que atañen a la mujer cuando se conozca el proyecto que, contrario a lo que establece la Constitución, asigna solo un 40% de participación a las mujeres.
“Podemos cambiar la historia y aprobar una Ley de Partidos Políticos en la que se reconozca el principio de igualdad entre hombres y mujeres, una ley que contemple sanciones a la violación a los derechos de las mujeres establecidos y estos escarmientos deben estar tipificados en la propia ley. También se debe establecer la paridad en los estamentos de dirección y de base de los partidos, y que las mujeres tengan acceso en igualdad de condiciones y oportunidades a la postulación de candidaturas a cargos públicos a todos los niveles, nacional, municipal y local”, señaló Janet Camilo.
En ese mismo tenor, la ministra de la Mujer dijo que la Ley Electoral debe estar basada en los mismos principios señalados anteriormente para la Ley de Partidos, como son: democracia, equidad, igualdad, pluralidad, participación, institucionalidad, transparencia y la no discriminación.
En tanto, Camilo pidió que hombres y mujeres que forman el Congreso Nacional trabajen unidos para lograr este objetivo, para el cual se necesita de la participación, apoyo, compresión y sobre todo la complicidad de los hombres, “porque igual como sucede con la violencia de género, la paridad la ganaremos trabajando juntos hombres y mujeres”.





