Santo Domingo.- El periodista Juan Bolívar Díaz, embajador dominicano en México, expresó ayer su respaldo a las demandas por difamación e injuria incoadas por los comunicadores Marino Zapete, Edith Febles, Altagracia Salazar y la productora de televisión Mariasela Álvarez en contra de Juan Aníbal Arrendel, Alfredo de Dios de la Cruz, Pedro Cassals y Aquiles Jiménez Fernández.
Fue parte del proceso
En una comunicación, aseguró que participó en el proceso para las demandas judiciales incoadas por sus colegas, pero que no continuó por recomendación de los abogados.
Según el diplomático, sus asesores legales le dijeron que su trabajo fuera del país podría ser usado por los demandados para incidentes que retrasarían el conocimiento del proceso judicial y que por esa razón no firmó la demanda.
“Me siento obligado a solidarizarme con la demanda judicial incoada por los queridos colegas Marino Zapete, Edith Febles, Altagracia Salazar, y la productora de televisión Mariasela Alvarez contra cuatro de las personas que encabezaron una campaña de difamación, en base a un invento, sin aportar siquiera un mínimo sustento”, expresó.
Manifestó que él también fue objeto “de la infame campaña”, porque lo presentaron como agente Especial de la Usaid, con salario de 21,100 dólares.
Juan Bolívar Díaz entiende que esa demandas no buscan limitar el debate público ni restringir la crítica, sino proteger a la ciudadanía frente al uso abusivo de plataformas comunicacionales para difamar e injuriar sin fundamento.
El conocido periodista sostuvo que los demandados traspasaron los límites del ejercicio de la libertad de expresión, para convertirse en ataques personales con “consecuencias reputacionales graves”.





