Ministro del Trabajo invita a empresas acatar aumento salarial que se consolida como una herramienta clave de política pública.
Santo Domingo.- El Ministerio de Trabajo recordó a los empresarios y los trabajadores que a partir del día 1 de febrero de 2026 entró en vigor un aumento de un 8 % del salario mínimo de los trabajadores de las micro, pequeñas, medianas y grandes empresas.
Eddy Olivares Ortega, ministro de Trabajo, destacó que entre febrero de 2025 y febrero de 2026 el salario mínimo aumentó un 20% nominal en todos los tamaños de empresas, beneficiando directamente a alrededor de 1.4 millones de trabajadores.
El Ministerio de Trabajo recordó a los empresarios y los trabajadores que a partir del día 1 de febrero de 2026 entró en vigor un aumento de un 8 % del salario mínimo de los trabajadores de las micro, pequeñas, medianas y grandes empresas.
Eddy Olivares Ortega, ministro de Trabajo, destacó que entre febrero de 2025 y febrero de 2026 el salario mínimo aumentó un 20% nominal en todos los tamaños de empresas, beneficiando directamente a alrededor de 1.4 millones de trabajadores.
En ese sentido, Olivares sostuvo que los trabajadores de las empresas grandes tendrán un salario de 29,988.00, un aumento de RD$4,998, los de las medianas 27,489.60, un aumento de RD$4,582.00, las pequeñas 18,421.20, un aumento de RD$3,070, y las micro 16,993.20, un aumento de RD$2,832.
Olivares resaltó el impacto directo del aumento en la Canasta Básica Familiar, especialmente en los hogares más vulnerables, producto de que en las empresas grandes el salario mínimo supera el costo total de la canasta básica, alcanzando una cobertura de 106.8% y en las medianas, cubre casi el 98% del costo de la canasta del primer quintil de ingresos, lo que significa que, por primera vez para muchos trabajadores formales, el salario mínimo permite cubrir las necesidades básicas esenciales del hogar, reduciendo la probabilidad de caer o permanecer en situación de pobreza.
Finalmente, el titular del Ministerio de Trabajo expresó que con este aumento el salario mínimo se consolida como una herramienta clave de política pública, no solo para mejorar los ingresos, sino también para reducir desigualdades, fortalecer el consumo interno y promover el trabajo decente.





