“No hay presiones, hay soberanía”: canciller defiende acuerdo migratorio con EE. UU.

Roberto Álvarez asegura que el convenio responde a una colaboración bilateral voluntaria; deportados permanecerán solo en tránsito temporal y bajo estrictos protocolos.

Santo Domingo.– El canciller de la República, Roberto Álvarez, salió al frente de los cuestionamientos generados tras la firma del acuerdo de cooperación migratoria con Estados Unidos de América, afirmando de manera categórica que la decisión del Gobierno dominicano responde a un ejercicio de soberanía y colaboración bilateral, y no a presiones externas.

Durante una rueda de prensa, el funcionario explicó que el memorándum de entendimiento que permite la recepción de terceros nacionales con órdenes de deportación se enmarca en una relación histórica de cooperación entre ambas naciones, basada en la buena fe y el respeto mutuo.

“Como todo país soberano, la República Dominicana recibe solicitudes de sus socios internacionales, pero es el Estado dominicano quien decide cuáles aceptar en función de su seguridad e intereses nacionales”, enfatizó.

Álvarez subrayó que este acuerdo no implica compromisos vinculantes ni permanentes, ya que puede ser terminado en cualquier momento por cualquiera de las partes, lo que refuerza —según indicó— el carácter voluntario del mismo.

Tránsito temporal y sin impacto migratorio

El canciller aclaró que los migrantes deportados desde Estados Unidos solo permanecerán en territorio dominicano por “varios días”, como parte de un proceso de tránsito controlado antes de ser trasladados a sus países de origen.

Detalló que este procedimiento contará con el acompañamiento de la Organización Internacional para las Migraciones, bajo estrictos protocolos de seguridad y logística, y sin que exista posibilidad de asentamiento o integración de estas personas en el país.

Asimismo, precisó que el acuerdo excluye a nacionales haitianos, menores de edad no acompañados y personas con antecedentes penales, y establece un límite máximo de hasta 30 migrantes mensuales.

En cuanto a los costos operativos, aseguró que serán cubiertos en su totalidad por el Gobierno estadounidense, como parte de los términos de la cooperación bilateral.

Una decisión basada en intereses estratégicos

El jefe de la diplomacia dominicana argumentó que la solicitud de Estados Unidos responde a factores logísticos y diplomáticos, como la ausencia de relaciones con ciertos países o la facilidad operativa que ofrece el territorio dominicano para conexiones aéreas.

En ese contexto, defendió que República Dominicana no tenía razones para rechazar una solicitud que, según sostuvo, no representa riesgos para la población ni afecta los intereses nacionales.

“¿Por qué decirle que no a Estados Unidos?”, planteó el funcionario, al tiempo que destacó que esa nación es el principal socio diplomático del país y ha colaborado en múltiples ocasiones con las autoridades dominicanas.

Finalmente, Álvarez reiteró que este tipo de acuerdos reflejan una diplomacia activa y pragmática, basada en la reciprocidad y en la defensa de la soberanía nacional, al tiempo que insistió en que no existe ningún tipo de imposición externa en la decisión adoptada por el Gobierno.

 

 

 

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