La explosión ocurrida este viernes en un ducto de Petróleos Mexicanos (Pemex) en Tlahuelilpan, Hidalgo, se originó debido a «la manipulación de una toma clandestina para robo de combustible», ha comunicado la petrolera en su cuenta de Twitter.
La explosión ha dejado al menos 21 muertos y 71 heridos. Pemex asegura que este «accidente no afecta el suministro de gasolinas en la Ciudad de México».
En un comunicado, la petrolera aclara que la explosión se produjo en el ducto Tuxpan-Tula, en el kilómetro 226 de Tlahuelilpan. De momento, para atender esta emergencia se ha puesto a disposición de la población afectada 11 ambulancias, 13 médicos de urgencias y dos especialistas.
Asimismo, señala que los habitantes de la zona fueron desalojados y el área ha sido acordonada.
Por su parte, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, instruyó a las autoridades competentes a controlar el fuego y atender a las víctimas: «Llamo a todo el gobierno a prestar auxilio a la gente en el sitio», agregó el mandatario.





