Boomerang en el CNM

Por César Duvernay

El efecto boomerang se desprende de la ley de causa y efecto. Esa misma que establece que para a toda acción existe un resultado que le sigue.

Una reflexión que viene a cuento en virtud al encontronazo entre el procurador  General de la República, Jean Alain Rodríguez y la magistrada de la Suprema Corte (SC), Miriam Germán Brito, durante la entrevista evaluatoria en el Consejo Nacional de Magistratura (CNM) y todo lo que de ahí se ha derivado.

Un escenario a todas luces mal manejado por Rodríguez, quien al sustentar en dos denuncias anónimas sus cuestionamientos éticos y  morales a Germán, desató un maremágnum de reacciones adversas que han embarrado tanto al proceso, como al mismo gobierno por este ser un funcionario nombrado por el presidente Danilo Medina, presidente del CNM.

Y es que para conocer acerca de las interrogantes que el jefe del Ministerio Público (MP) tenía sobre la presidenta de la Segunda Sala Penal de la Suprema y que son de válido derecho, lo único que tenía que hacer era preguntarlas sin involucrar otros elementos, tramas ni coreografías.

Pero además, porque en un mundo tan tecnológicamente interconectado, máxime con personas de amplia base social, represar una información es casi imposible; y a escasas horas del incidente ya se sabía acerca de la solicitud de intervención telefónica hecha “por error” al celular de la magistrada, teniendo la Procuraduría que salir a explicar, a sabiendas de que cuando ya hay un lío… lo se explica se complica.

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