El Teleférico; icono de la Post Modernidad

Por Felipe Castro.

El presidente y la vicepresidenta de la republica, acaban de inaugurar, con bombos y platillos, el Teleférico de Santo Domingo, que según Danilo Medina costo unos 40 millones de dólares; es decir 2 mil millones de pesos, coincidentemente lo mismo que costo el contrato de los Escáneres, de Roberto Rosario Márquez y la empresa Indra que gracias a esto último esos funcionarios realizaron tal acción.

Como de costumbre, el poder mediático que casi en su totalidad esta cooptado por el gobierno vocifero con vientos que alcanzó la máxima velocidad de las ondas hertzianas, con la finalidad de impregnar en la conciencia ciudadana las bondades del Poder Ejecutivo hacia sus súbditos.

Esa pírrica obra, ausculto desde las alturas la miseria ambiental en que viven sus principales usuarios que el presidente Medina desde lo alto del palacio Nacional, rupestremente de azul quiso ocultar, con el propósito (no logrado) de darle esplendidez a una obra que hoy es un monumento a la iniquidad.

Con la inauguración de tan fenomenal obra, se vislumbra que las actuales autoridades viven sumergidas en un laberinto perceptivo, ya que las medidas protocolares implementadas para el abordaje de dichas Naves, son propias de ciudades del mas encumbrado linaje, donde el uso de las chancletas no es más allá, del balcón de sus viviendas.

Desafortunadamente para Medina tal obra fue puesta en funcionamiento en una localidad paupérrima donde el uso de la chancleta es el principal símbolo de la pobreza que el progreso virtual no puede ocultar.

Mientras no existan mecanismos institucionales que provoquen un régimen de consecuencias contra el peculado, la impunidad y la corrupción tendremos obras del primer mundo sembradas en este país de tercer mundo, porque los que nos gobiernan tienen una dualidad de pensamiento; si se trata de inversión social para el crecimiento personal su mentalidad es de las cavernas, y si se trata de inversión en infraestructuras su mentalidad es postmoderna, no por el supuesto progreso que tanto propalan, sino por la plusvalías que a crecentan sus patrimonios personales.

Felipecastro23@hotmail.com

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