La perversidad de un Estado dictatorial en una democracia

Por: Freddy M. Martínez 
En un Estado democrático y de derecho donde las leyes y la constitución protegen los derechos fundamentales de los ciudadanos, y además, están en pleno derecho de elegir y ser elegido, no existe la teoría “imposición” y mucho menos el “mando” y “obedezco”.
La práctica, desde el poder Ejecutivo sustituyendo “funcionario” por tener ideas encontradas diferentes a las del entorno del primer mandatario; en una democracia son los indicios de perversidad dictatoriales, que convierten a un Estado democrático y de derecho; en un Estado “fallido”, “funesto” y “dictador”.
En este mismo entorno, quiero resaltar la designación este viernes de Manuel Alejandro Ureña Tavera, cómo director general de INTABACO en sustitución de José Casimiro Ramos Calderón, quién este último pasó apoyar la precandidatura presidencial del ex presidente Leonel Fernández.
Compartir