Por Daniel Santos De la Cruz
Todos estamos de acuerdo de que debemos tener controles para limitar la reelección presidencial, los desacuerdos comienzan cuando los intereses políticos de individuos y de grupos chocan en la forma que se configuran esos controles.
En República Dominicana actualmente todos los grupos enfrentados en este tema de la reelección presidencial tienen argumentos poderosos para sustentar sus pretensiones, pues de una forma u otra, han cambiado el artículo que controla la forma en que se limita la reelección, haciéndolo el PRSC, el PRD (PRM surge de división del PRD) y el PLD.
Para irnos a los hechos más recientes, por eso de poner en contexto el escenario actual acudiendo a la historia, el Presidente Hipólito Mejía en el año 2003 impulsó una reforma constitucional para poder reelegirse cambiando la del Presidente Joaquín Balaguer del 1998, reelección que no logró, pero modificación de la que se benefició el Presidente Leonel Fernandez para reelegirse en el 2008.
En el año 2010 el Presidente Fernández impulsó una reforma constitucional completa, pero adivinen, dentro de esos cambios se incluyó la forma en que se limita la reelección presidencial, y este hecho no solo produjo su habilitación para ser Presidente nuevamente sino que habilitó al presidente Mejía también; el argumento de que fue una reforma integral que no solo versaba sobre la forma en que limitamos la reelección no justifica el hecho de que se benefició políticamente para habilitarse, pues al final no es toda la Constitución que habla de los límites a la reelección presidencial sino un solo artículo, y este es el debate que genera el conflicto.
Y pasamos al 2015, donde el Presidente Danilo Medina también modifica la Constitución para cambiar la forma en que se limita la reelección presidencial, quedando así habilitado políticamente para aspirar nuevamente.
Estamos en el 2018 y vuelve el tema de la reelección, donde los grupos encontrados se señalan unos a otros las pretensiones de perpetuarse en el poder modificando la Constitución, sin importar que estos grupos la han modificado también para beneficiarse políticamente, evidenciando que no se trata de un debate que persigue los justo sino que es exclusivamente de intereses políticos.
Es raro pensar “hasta numéricamente” que es justo que haya dos Presidentes que puedan estar habilitados para gobernar 3 períodos (Hipólito) y 5 períodos (Leonel), y que sólo uno pueda 2 períodos (Danilo); lo verdaderamente justo es que ni Hipólito, ni Danilo ni Leonel pudieran ser Presidentes nuevamente y construyamos una cultura política donde nadie es indispensable en la República Dominicana como para gobernar más de dos periodos presidenciales, parecido a las ideas que compartió el Presidente Barack Obama en un discurso: “Hay líderes que dicen que son los únicos capaces de unir a la nación, si eso es cierto, entonces esos líderes fallaron en construir la nación” y continúa luego diciendo: “yo aún soy un hombre muy joven… si pudiera ser candidato posiblemente ganaría nuevamente las elecciones… pero sé que alguien con nuevas energías y una nueva visión será bueno para mi país”.
Finalmente como el debate es político, todos hemos elegido el grupo que más nos conviene políticamente, y así será, hasta que inicie la Regeneración Política que necesita nuestra sociedad.





